
Un año más, en ALTTION colaboramos con la Fundación Amigos de Rimkieta (FAR) en la plantación de 1.000 árboles en Burkina Faso. Una iniciativa que, año tras año, contribuye a mejorar las condiciones de vida en un entorno especialmente vulnerable.
En ALTTION seguimos dando continuidad a nuestra colaboración con la Fundación Amigos de Rimkieta (FAR), participando un año más en el proyecto de reforestación del barrio de Rimkieta, en Ouagadougou.
Una iniciativa sostenida en el tiempo que, más allá de la acción puntual, refleja una forma de entender la responsabilidad: estar presentes donde realmente importa, con continuidad y respeto por el entorno y las personas.
Un proyecto consolidado
La campaña de 2025 se ha desarrollado de forma satisfactoria, alcanzando nuevamente el objetivo de 1.000 árboles plantados, dentro de un proyecto que la FAR impulsa desde 2008 para recuperar la vegetación en una de las zonas más desfavorecidas del entorno.
Actualmente, el proyecto acumula 14.600 árboles plantados, de los cuales 5.000 han sido posibles gracias a la colaboración de ALTTION durante los últimos 5 años.
En un contexto marcado por un clima extremo, ocho meses de sequía y lluvias intensas concentradas, cada árbol no es solo una plantación: es una mejora tangible en el día a día de quienes viven allí.
Más allá de la plantación

El proyecto no se limita a la plantación de árboles. Detrás de cada árbol hay un trabajo continuo que combina técnica, seguimiento y participación local, con el objetivo de que no solo crezcan, sino que formen parte del día a día de la comunidad.
- Selección técnica de especies adaptadas al entorno.
- Plantación optimizada, con árboles de mayor tamaño y mejor tasa de supervivencia.
- Protección y seguimiento continuado durante los dos primeros años.
- Mantenimiento constante, con riego, reposición y control del crecimiento.
Un proceso riguroso con una intención clara: que cada árbol llegue a formar parte del paisaje y de la vida de la comunidad.
Comunidad e implicación local

Uno de los aspectos que da verdadero sentido al proyecto es la implicación directa de la comunidad, que acoge la iniciativa como propia y participa activamente en el cuidado de los árboles, generando un vínculo que va más allá de la propia plantación.
Durante la campaña de 2025:
- Se realizaron 6 sesiones de sensibilización mediante teatro, con una asistencia media de unas 150 personas por sesión.
- Vecinos y vecinas participaron activamente en el cuidado de los árboles.
- Jóvenes y antiguos alumnos colaboraron en la plantación.
- Niños y niñas se implicaron en el riego y aprendizaje sobre el entorno.
Pequeños gestos, como ofrecer agua a quienes trabajan en la plantación, reflejan algo difícil de medir, pero esencial: el proyecto ya forma parte de la comunidad.
Impacto real en el entorno
La plantación de árboles en Rimkieta tiene efectos directos y visibles:
- Mejora de la calidad del aire.
- Regulación del clima.
- Reducción de enfermedades respiratorias.
- Generación de empleo local
- Mejora del bienestar general.
Pero más allá de los indicadores, hay una realidad sencilla: los árboles generan sombra, alivio y espacios habitables en un entorno especialmente duro.
Como explica una de las personas beneficiarias, algo tan sencillo como disponer de sombra para descansar supone un cambio real en su día a día.
Una colaboración que continúa

La colaboración con la FAR no responde a una acción puntual, sino a una manera de hacer basada en la continuidad y que se enmarca dentro de nuestro Programa de Responsabilidad Social Corporativa.
Año tras año, este proyecto demuestra que el impacto no viene de grandes gestos aislados, sino de pequeñas acciones sostenidas en el tiempo. Un trabajo constante que, sin hacer ruido, va dejando huella en el entorno y en quienes lo habitan.
Seguimos avanzando en la misma dirección. Sin hacer ruido, pero con la convicción de que cada árbol cuenta.